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La Coctelera

(Un)settled

28, dic

(Un)settled

28, dic

Abismo

27, dic

A Francisco José:

Serán las penas, el sufrimiento, o aquello que se esconde dentro. Qué se esconde, cuando agujas hay en los ojos y clavados los resentimientos. Los escenarios se repiten, las piedras hablan y salpicamos con nuestra actitud aquello que fue puro. Y nos ahogamos en una tormenta de palabras y silencios no pronunciados. Tu indiferente y yo con una metralla de palabras, palabras palabras sin eco, sin sonido ni melodia.  Palabras que intentan saltar el abismo y se resbalan gritando mudas. Ni todo el sentimiento, ni todo lo que somos tuvo valor para el trueque del encuentro de las miradas.

tu reina,

Isabel

Y crecimos y la ilusión se achico, y  la niña interior inocente me preguntó, por qué él, él a quien tanto amas está ausente?

-No lo sé. No lo sé. Quizás se fue buscando su futuro para después volver. Quizás es que sólo habita mi corazón, como tú y los cuentos que interpretas.

Esperando por tí, en Nochebuena.

Amor es Navidad.

Te extraño.

Inservible, inadecuada, poca cosa, baja estima, inferior, no atractiva, carente de talentos, inseguridades. Sin aplicacion. Ninguna de las anteriores. Falacias. Pensamientos que no tienen cabida. Mi vulnerabilidad no radica en mis bajas sino en los excesos de un amor  correspondido a destiempos. Falta de apoyo y sosten ante la duda y las dificultades de mi entorno son factores añadidos.

Palabras, silencios, temores que nunca hallaron justificación, son pieza acértijo de la insanía cíclica de mi agonía.

Sin disimular lo que es evidente , hay un aura de resignación ante la perversión.  Desolación y silencio son en martes un infinito de distancia. El abismo de  los días, los murmullos de las lenguas víperinas. Clamo auxilio, pero la onda estridente atolondra los  sentidos. Ruido, interferencia en la frecuencia. Cicatrices indelebles ya no distinguen entre  marullo y orgullo. Motivo de celebración ambivalente  insinuación.  Si fuera lo que se soño.

23 de diciembre.

Culpa

20, dic

Te culpé por no brillar. Te culpé por transmutar sentimientos. Te culpé cuando la luz de mi Luna no basto. Te culpé por la ausencia del calor de tu rayo. Te culpé por  la duda y el orgullo.  Fueron tantas las culpas.

Te culpé. Te culpé. Te culpé.

No entendí. No sentí.  No te vi.

Invoqué la ternura de tu  estrella, el suspiro del albor, el murmullo del silencio, pero todo fue inútil.No comprendí. No perdoné. No te amé. No esperé. Desesperé. Me culpé y lloré. Lloré. Lloré hasta que una luz se coló en mi ventana, y,  a pesar de que era la hora adecuada para clarear, te culpé por haber preferido la oscuridad de esa otredad en  tu mundo imaginado.

La explosión de mi buena estrella  y el escupir la verdad opacaron,  el aquí, el ahora y el presente, de mi amor profesado.

Iniciar una cartografia viva de eso que no se ve, es lo más dificil. Cómo trazar un mapa de sueños que no deje y borre, sino que le de espacio al futuro, ese que no se ve tan claro, pero que  aveces sólo  se  percibe en el trazo imaginado, o cuando se cierra y abre la palma de mi mano, sosteniendo mi Norte ese en el que nunca he dejado de creer...