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La Coctelera

Todo es posible, ayer en el rompeolas, en el extremo más lejano, mi mente divagó en la ausencia y en el recuerdo perdido, cuando derrepente, no pude pasar desapercebido el estremecimiento de mi propia y frágil figura. ¿Será posible que hayamos compartido sin habernos dado cuenta? O fue que cuando decidiste abandonar para olfatear aquellas otras sombras fuiste incapaz de percibir la silueta de mi yo proyectado. Y aún así ésta hoy corre a refugiarse detrás de tu trinchera de muros apalabrados con la esperanza de escuchar del soplo de la brisa que "tu m´aimais encore".

La sombra

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