Intente divisar las estrellas, imposible se confunden en el  gris nublado de mi pensamiento, hace frío de madrugada, espero sentada debajo del árbol azul, espero sin  percibir ni una gota en el cielo y aún asi mojado esta mi rostro. Son lágrimas, licuefacción de mi sentimiento desde que el mundo es mundo y odio y alucino tu mundo. Mis ojos de nuevo perdidos en el firmamento del sueño, salpican las letras color escarlata que brotan al  conjugar y entramar las historias. Qué más da repite ella, si él lee mis letras cuanto poco me importa esconder mi pensamiento, qué más da si se extravía la memoria y  edito y corto, pego y quito. Y chiara chiara la noche, te olvidaste enceder el farolito y hoy no puedo trazar constelaciones ni intersectar estrellas.Calma la tormenta, calma las aguas solo gotas salpicadas en unas mejillas rojas.