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La Coctelera

Comunidades

24, nov

(14 de noviembre de 2008)

Camino por las callecitas de la Península de Cantera, y no observo otro que un espacio petrificado en el tiempo que me habla de ese primer imaginario que se conoce a medias y que insinúa que la ciudad se extiende asimétrica y fragmentada. Observo a la derecha los recién creados y apilados proyectos de vivienda pública, conglomerado de concreto parcelado. Levanto la mirada al cielo, y a lo lejos todavía percibo la silueta sombra de los rascacielos de Hato Rey, bajo la mirada y a mis pies se extiende el fango y los charcos de unas calles mal pavimentadas y a lo largo de unas aceras inexistentes pululan las casitas y estructuras de todos tamaños formas y colores.

Unos chiquillos corren su triciclo rojo. Una anciana se mece en el alfeizar de una construcción viciada, un “tecato” es interrumpido de su dosis diaria por un grupo de estudiantes que exploran los alrededores de ese Caño Martín Peña que todavía unos cuantos creen que es posible volver a su estado natural. Resignada pero orgullosa de la labor de reciclaje comunitario, la trabajadora social encargada de nuestro recorrido por la Península, parlotea y nos narra sobre el próximo festival de la Huachinanga.

El festival anual de la Huachinanga celebra de algún modo al pececillo y a la comunidad reubicada que todavía habita en las cercanías de la laguna y los alrededores del Caño Martin Peña, y ello menciona nuestra guía, sólo ha sido posible producto del compromiso de los líderes comunitarios, personas bien dispuestas y receptivas que actualmente colaboran en la ejecución de varios proyectos.

La pobreza, la falta de educación, el desempleo, la falta de alcantarillado, de agua potable, de electricidad, la contaminación, la drogadicción son problemas económicos y psicosociales que son atacados en la Península de Cantera desde todos los ángulos posibles en forma coordinada por tres entidades clave: el Consejo Vecinal Pro-Desarrollo de la Península de Cantera, la Compañía para el Desarrollo Integral de la Península de Cantera y Apoyo Empresarial para la Península de Cantera.

Si esbozamos la historia de la Península de Cantera, según nos cuentan las trabajadoras sociales que ahí conocimos, este siempre fue un sector aislado, pobre y sin planificación. Producto de unos rescates de terreno realizados durante la época en que ahí se extraía la piedra de las canteras.

A pesar de que desde 1969 ya se hablaba de defender unos espacios para que estos no fueran expropiados y privatizados desalojando a sus pobladores, la ley Núm. 20 de 10 de julio de 1992 es la que permite la fundación de la Compañía para el Desarrollo Integral de la Península de Cantera. La importancia de esta ley radicó en que comprometía al gobierno del Estado Libre Asociado, al Municipio de San Juan y al sector privado a contribuir a transformar la calidad de vida de las personas asentadas a orillas del Caño Martín Peña. La compañía para el Desarrolllo Integral de la Península en estos momentos está integrada por 5 áreas: 1) Administración y finanzas; 2) Desarrollo social y educativo; 3) Diseño Urbano; 4) Proyectos y obras físicas; y 5) Recursos Económicos e Inversión. Estas divisiones permiten de alguna forma asegurar el desarrollo social, económico y cultural de la Comunidad.

En 1996, surge Apoyo Empresarial para la Península de Cantera, gracias a una aportación de la Fundación Robert Wood Johnson, el Municipio de San Juan y una Unidad de Promoción de Salud a nivel comunitario. Esta entidad en un principio se crea con el propósito de incrementar el acceso a los servicios de salud y otros recursos de fortalecimiento de la familias que habitaban la península. En la actualidad, Apoyo Empresarial realiza talleres de educación y capacitación, presta servicios para la búsqueda de empleos y atiende el mejoramiento de la infraestructura, facilidades y otros espacios que la comunidad estima son indispensables para el beneficio y disfrute de la comunidad. Durante nuestro recorrido por las barriadas de la Península de Cantera, además de tener acceso a la edificación donde Apoyo Empresarial tiene su sede, tuvimos la oportunidad de apreciar el Proyecto del Vivero y la recién restaurada casa, punto de encuentro y de reunión del Consejo Vecinal.

En la Península de Cantera podemos observar que la transformación abarcadora y sostenible capaz de integrar una comunidad fortalecida social y económicamente es meramente resultado de una labor grupal y en comunidad. Para algunos planificadores, y desde aquello que pudimos apreciar en esta nuestra primera visita, los resultados obtenidos en la Península de Cantera son un ejemplo de los logros y alcances que puede llegar a tener e influenciar la gestión comunitaria y a su vez sirven para la creación de un modelo comunitario guía que pudiese ser implementado en otra comunidades rezagadas en Puerto Rico.

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