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La Coctelera

Hoy, en apariencia fue un día perfecto, pero sin serlo. El clima se percibió nublado, ni muy frio ni muy caliente. El sol apenas filtró dejando sentir sus rayos, hermosa sensación que acaricia mi espalda cuando camino, y apenas logro te proyecta. A pesar de sentir la pesadez entre las sabanas pude saltar de la cama, volte el rostro recordando silueta y agite el recuerdo de día feriado. Caminó entonces, el segundero y el día clareó. Odio los lunes. Arrastro los pasos a la puerta, negandome el derecho. En instantanea repaso aquellas cosas que me agradan, un helado de limón, mi luna, mi viento, una canción, el rompeolas, el marullo de una voz, los besos, mis abrazos, la espontanea de tu sexo. Ven, sombra te necesita, y yo como siempre te llamo con el pensamiento y en la ausencia me pierdo y observo la arena del reloj que corre contra mi tiempo. Entonces sombra llora, y yo la extingo cuando camino en oscuridad.

Yo

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