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La Coctelera

Ultimo inchiostro...

Enganchadas a la raices de nostos (regreso) y algos (dolor), sombra y yo esperamos. Fue al precisar tu silueta, que sombra se esfumo, caminando paso firme por esa cuerda floja, ella avanzando firme entre la mayor lucidez y la mayor alucinación, a un paso del abismo, a un paso del cielo. El viento hacia eco de su alegría. Era mi sombra, nuestra sombra de aspecto sombrío, la que nos exhortaba a registrar la gran aventura. Rigurosa aventura, advertí en su ausencia, y me la imagine cerrándome el ojo, a pesar de que el dolor y la felicidad no pueden restarse o dividirse. De caracter subjetivo , imprecisa, anidada en lo mas profundo de mi ser y entrañas, ella me obligaba a recrearme, apesar del dolor, pense en ella, pense en ti. Dibuje y traze en mi memoria los abismos y la tristeza, la fiebre, el hechizo, la comprensión de la incomprensión, los recuerdos y vivencias que habian hecho especial mella en tu corazón, diagnostico retrospectivo de nuestra condición. A lado de mi sombra, sombra tuya arquetipo de sueños de reflejos impulsivos, habiamos pensado, intuido, percibido e incluso sentido. Consustancial realidad fue ella consciencia critica de mi propio ser. Enemiga, amiga, cediendo resistiendo a veces mostrando amor, desdeñada incomprendida, asimilada experiencia afectiva y no reprimida. Vi hoy en su partida, heroico sacrificio, una conquista de la pasión afectiva . En el reconocimiento, y con cierta melancolía despido esa mi relación intima de tu propia, mi propia ilusión proyectada. Sin mas confronto, reconozco y admito la integración de mi sombra con el Yo, tu Yo. Cadencia frenetica, preciosa ulula el viento, mariposa anidada vuela.

La Sombra Y Yo

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