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La Coctelera

A ti mi hermosa niña de viento,

De la patria de los vientos que no mueren,  fuiste concebida en mi imaginación. De un poema asimetrico, las palabras fueron notas y tu idea/forma crecio en mi vientre. Tan pequeña y en tu ser contenidos  los eodrios legado de mi fabricador de notas con quien presencie tantos crepusculos rojos como albas. Hoy de mañana me despertaste y pense en la semilla fertil que florecio a pesar de la tempestad. Ayer en tu sueño intranquilo, tarareabas tu canción. Despues de la agitación siempre esta la calma, nos asomamos y vi con tu manita como le despedias en su viaje., mientras que yo más emotiva derrame siete lagrimas de sal que tu recogiste para guardarlas en la cajita de las notas.

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