Es la memoria la que vuelve fertil el dolor . Se duele y se recuerda al fabricador. Es el rasgueo de las cuerdas que llama al recuerdo, alegria y memoria de los domingos de sol. Razgan mis dedos la impaciencia y más de una vez escucho el soplo del viento en mi ventana. En la cajita de notas que Eolia custodia sujeta a un imperdible está la esperanza junto con su corazon. Jugando a Pandora, Eolia cierra la cajita, cuando comprende su error al abrirla, y en su imaginación abraza la imagen mirandome fijamente a los ojos y disculpandose.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados