Y ella paseaba elegante, brillante opacando la noche y cerrando el calendario. Era una Luna conjurada.
-Hoc est corpus meum, gritó la Luna
-Se verla alreves, el eco de la montana confirmó.
Palíndromo de pensamientos, espejo de ilusión. Mi lenguaje y palabra empatia y ludopatia. Laberinto de luz, laberinto de oscuridad.

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