Esparcí cenizas polvo en los alfeizares para alejarte del pensamiento que triste melodía evocó, me refugie entre los amigos, las miradas y las sonrisas, cuando me preguntaste, si era tan sólo un juego.  Ojos coquetos y   penetrante mirada, te expreso- ¡Qué más da,  si es un juego!    Todos jugamos.  Aveces ganamos,  aveces perdemos.   Te intimida tanto la mirada?-  Creo que sí.  Todavia,  continuamos evadiendo en el juego la intención.