Estoy enojada, por mirar ahi las heridas, polvo maquillaje y aun están, no se han ido. Estoy molesta por mirar hacia allá cuando es tanto lo que tengo acá. Estoy triste porque aguacero son mis ojos cuando me doy cuenta de este sentimiento atlántico naufagado.
« 9, 18 & 46 | Inicio | Lluvia de tomates »

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados