No porque la distancia del tiempo presente sea un abismo, los días se sucedan y las lágrimas enjuaguen de vez en cuando nuestros rostros habremos de abandonar todo aquello que un día fue soñado. Las notas del piano me invitan a accesar la cristalización de mis memorias/fue. He dejado rastros/huellas de un se puede, hay mañanas impresos, mapas de sueños con carreteras en construcción. Tatuado mi mensaje con tinta en el ventriculo izquierdo de tu corazón, ahi donde la herida duele, y escondida esta mi luna, un reminder de aquello que pensaste poseer y que hoy te posee sin dejar de creer en la posibilidad de ese espacio/tiempo. Hoy cuando piensas en imposibles susurro al viento lo que fue para recordarte lo que es.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados