Van días que vengo soñando cosas muy surreales, un hospitalillo, tu encogido, enmarañado en vendas, acuclillado y erizado, vociferas conjuros. Sigiloso, aparece y desaparece un gato tuerto detras de los escombros, caos, desorden, hollín, sucio y el aroma pestilente y pegajoso de tu cuerpo sin bañar. Sabotea el sueño la impresión de otros días, melodías desafinadas y el zumbido de un agudo sollozo, una vítrina de cristal y mudo el universo, ensordecido, no escuchas, no hablas, me miras, y en tus adentros te reprochas, tartamudeas, y soplando humo casi puedo escucharte decir: "ya me viste, ahora vete". Te despierto y somnoliento en tus adentros te imagino reir de mi tóxico delirio pero prefieres ignorarme con "un después, otro día me cuentas". Duermes y yo sentada en la orilla de la cama, contempló como pasan las noches de nada sirve despertarte, si ni siquiera te molesta el goteo del agua en el techo dudo percibas el de mis lágrimas.

Puedo sentir su desasosiego. :-(