Las letras comienzan a desfilar de su prision, ya no es necesaria la línea de contención, el torniquete detuvo la sangre, la sobrevivencia se aseguró. Esqueletos y cadaveres danzan amables. Una bola de cristal explora los cimientos. La desgraciada sin talento ha vuelto a crear. Atrapados los pensamientos envidiosos. Vida mi vida, te canto y encanto.

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