Descifrar lo que esconde la mirada,
atrapar al vuelo la transición del pensamiento,
cuyo salto se desplaza en los extremos.
En equilibrio nos paramos en el áxon de la euforia.
Voy, vengo y devengo en mis existencialismos.
Entre morbosa fascinación y miedo
mi propia conviccion y delirio
pretende salvar mundos exteriorizando tu mundo.
Protéjanme los muros de la no mirada para no
divagar en tus extrañas intenciones proyectadas.
Eres como la bestia mansa domesticada,
en ausencia de sombra eres caricia ternura.
Sin saber cuándo ni cómo el mounstruo interno acecha.
Perdida la mirada, paseas enjaulado en prisión interna.
Tiras plásticas de celulosa son expuestas a la luz.

Escribe un comentario
Los comentarios están cerrados